La gran farsa: El Aucas no tiene dinero

La gran farsa: El Aucas no tiene dinero

Por Klever Herrera

Durante muchos años nos han vendido la idea de que el Aucas es un equipo de futbol “pobre”, donde siempre falta dinero y que por ello no hemos alcanzado triunfos deportivos.

Cuando preguntamos, ¿por qué no se contrata jugadores de primer nivel?, ¿por qué no tenemos un cuerpo técnico de categoría?, ¿por qué no se hacen mejoras al estadio?, ¿por qué no tenemos un buen complejo deportivo?, ¿por qué no tenemos una sede social decente?, ¿por qué no tenemos un proyecto de desarrollo institucional? Las respuestas han sido las mismas, Aucas no tiene dinero.

Tanto nos han dicho que el Aucas no tiene dinero, que hemos terminado por convencernos. Con ello, jamás exigimos cuentas claras de los ingresos económicos que las directivas recibieron por concepto de taquillas, por ventas de jugadores, por venta de publicidad, por aportes de socios. No exigimos grandes triunfos deportivos, nos acostumbraron a las participaciones “decorosas”, a ganarles a rivales tradicionales, en última instancia, a verle jugar al “auquitas” cada domingo.

Con ello, nos convencieron que el Aucas tenía “mecenas” y que gracias a estos señores y su dinero existía el equipo. Entonces la institucionalización, la formación de directivos capaces y experimentados, la captación de socios, pasó a segundo, tercer plano o simplemente desapareció.

Con ello, un grupillo de incapaces le convirtieron al Aucas en su “ghetto”, donde los “führer” deciden qué se hace y no hace. Y quien se les opone se les condena al anonimato.

Con ello, nos sacaron a los hinchas y a los socios de la toma de decisiones trascendentes y nos convirtieron en elementos “accesorios” cuya única obligación era asistir los domingos al estadio a dejar nuestro dinero en las taquillas, porque derechos no teníamos y no tenemos.

Con ello, se aprovecharon del equipo para hacerse políticos triunfadores o para “camuflar” negocios turbios, que en cualquiera de los dos casos les dejó ganancias económicas.

Pero su mentira se acabó. La hinchada auquista, esa hinchada noble, fiel e incondicional que, sin duda alguna, es la mejor hinchada del mundo, llegó a su límite y ahora se levanta con firmeza y dignidad a exigir cambios profundos y trascendentales.

El Aucas tuvo y tiene dinero, y solamente el día que se haga una auditoria seria, independiente y profesional vamos a saber la manera en la que fueron manejados esos recursos.

Por ello queremos que se abran las puertas para que ingresen las decenas de hinchas que quieren ser socios, queremos gente nueva y capacitada en la nueva directiva, queremos que se presenten los informes económicos y que se hagan las auditorías de los últimos 10 años.

Ya basta de mentiras. Fuera los corruptos e incapaces.